Alimentación Intuitiva

Muchas personas viven pendientes de las dietas, prueban todas desde las más populares hasta las más confidenciales y rebuscadas. Otras personas son grandes teóricos de la alimentación, leen libros, ven documentales, todo para conseguir el codiciado sueño de la barriga plana. Algunas personas ni siquiera necesitan bajar de peso y viven obsesionadas con las tallas, la ropa y el look de las celebridades. Empiezan con ayunos de agua con limón, cuentan calorías, carbohidratos y se estresan si algo tiene mucha grasa o azúcar.

Después de explorar la salud y la nutrición holística, me di cuenta de lo importante que es deshacerse de la mentalidad dietética y escuchar la propia intuición. Comer con intuición significa escuchar lo que dice el cuerpo. Con simples cuestionamientos como: ¿Tengo sed? ¿Estoy hambrient@? ¿Estoy  satisfech@? . Lo importante es prestar atención.

Usualmente comemos en automático, pensemos qué sucede cuando vamos a un restaurante, llegamos nos ofrecen una bebida, un aperitivo, comida y luego el postre. Muchas veces no nos apetece tanto o en ese orden, pero lo aceptamos como una regla impuesta, como algo que tiene que ser así porque a alguien se le ocurrió. ¿Y si hacemos una reprogramación y sentimos que es lo que necesita nuestro cuerpo realmente? Escuchemos nuestro cuerpo y sigamos nuestra intuición:

1. Mi cuerpo sabe mas que mi mente: no le digo a mi cuerpo qué comer o cuándo comer. Confío en mi cuerpo y en que ya sabe lo que necesita. Es mi trabajo escuchar ese instinto intuitivo y estar en sintonía con lo que mi cuerpo anhela.

2. Las dietas no son la solución mágica: ¿cómo podemos seguir las mismas reglas de dieta si todos somos únicos y diferentes?. Conozco personas que son alérgicas a un alimento pero que pueden tolerar otro. Es posible que tengamos los mismos órganos y funcionalidad, pero realmente nuestros procesos corporales se alimentan de manera diferente. Encuentro que mi cuerpo funciona mejor sin lácteos, pero para algun@s es necesario desayunar un vaso de leche todas las mañanas. No hay una dieta adecuada para tod@s. La salud se descubre en un proceso único e intuitivo.

3. Tengo una mejor relación con la comida: no odio la comida y definitivamente no me privo de ella. He llegado a respetar la comida y a mi cuerpo y a honrar el valor nutricional por encima de la larga lista de lo que se debe y no se debe hacer en la dieta. Me concentro más en lo que hace que mi cuerpo se sienta bien después de comer que solo durante la comida. Al hacer esto, he aprendido que a veces realmente necesito una efusión emocional en lugar de un atracón de chocolate.

No solo como de manera intuitiva, sino que vivo de manera intuitiva porque he abandonado el agobiante estilo de vida de la moda de la dieta junto con la necesidad de encajar y pertenecer a lo que es popular en el mundo de las dietas. Al hacer esto, he llegado a conocer el cuerpo a un nivel mucho más profundo. Finalmente vivo una vida sin estrés, libre de reglas de rutina y formas de pensar, y todo lo que necesité fue escuchar mi intuición. Tenía que confiar en mí y mi salud se convirtió en una ventaja.

Dulcinea
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