Las Lecciones del Coronavirus

11 marzo, 20200
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El mundo vive momentos convulsionados, de miedo, incertidumbre, zozobra y desilusión. Todos estamos  pendientes a los medios de comunicación para saber cómo evoluciona el contagio del Coronavirus. Las noticias nos hablan de contagios, cuarentenas, cancelación de eventos, pérdidas económicas; todo un panorama muy desolador; pero en estos momentos que vive el mundo entero, es importante mantener la calma y a pesar de que todo se siente cuesta arriba, es fundamental no perder la esperanza.

Nunca hemos vivido una situación así y eso genera miedo, que sin darnos cuenta nos hace actuar de manera egoísta, lo vemos en  los supermercados en donde la gente se ha llevado hasta lo que no necesita, dejando a otros sin nada. Las épocas más difíciles son las que construyen la determinación y la fuerza interior, y aquí  hay mucho aprendizaje. Encontremos el significado de lo que nos toca vivir, rectifiquemos nuestros comportamientos, seamos compasivos, no discriminemos a ningún ser humano, ni chinos, ni europeos, ni a nadie; todos estamos viviendo en este mundo y todos tenemos que aprender una gran lección.

En menos de tres meses, COVID-19, también conocido como Coronavirus, nos ha enseñado una lección de humildad ante las fuerzas de la naturaleza que nos habíamos negado a aprender durante más de un siglo. Nos enseñó que nuestras protecciones, redes de seguridad y luchas por el poder y el dominio son inútiles ante situaciones como esta. El Coronavirus nos está enseñando una lección de responsabilidad mutua.

Todos deseamos vivir en un mundo de paz, pero para conseguirlo debemos empezar de manera individual porque quien se transforma a sí mismo, transforma el mundo. Agradezcamos todos los días por estar vivos, valoremos a nuestra  familia, no desperdiciemos nuestras vidas quejándonos, lamentándonos, sintiendo nostalgia por lo que se fue, ni envidiando lo que no tenemos.

Es momento de ayudarnos mutuamente a aprender a cuidarnos unos a otros. Todos debemos abrazar la responsabilidad mutua y comenzar a construir una forma de vida más equilibrada y considerada. Evidentemente, la naturaleza tiene una gran cantidad de medidas penitenciarias mucho mayor de lo que podemos contrarrestar.

Quizás ahora, cuando todo se pone pausa, deberíamos tomarnos un momento para reflexionar sobre nuestra mentalidad y comenzar a reformar las relaciones en nuestras vidas. Tal vez esta sea nuestra oportunidad de revertir el curso, comenzar construir una nueva vida. Quizás ahora deberíamos comenzar a pensar menos en términos individuales, más en comunidad y humanidad. Dejar la indolencia de lado, como cuando vemos noticias en la tele y no nos preocupamos porque no nos afecta directamente.

Comuniquémonos con amor, seamos cautos y cuidemos nuestra salud; actuemos con responsabilidad y coherencia. Solo nosotros podemos detener esta enfermedad que es muy contagiosa. Sigamos las indicaciones que nos dan las autoridades, actuemos con prudencia; no es momento de criticar ni juzgar, es momento de actuar con precaución y sobre todo con mucho amor por nosotr@s y por los demás. Medita, reza, envía toda la energía positiva a cada rincón del planeta para que el Coronavirus pase y no cobre más vidas.

Aprendamos de una vez por todas y para siempre la lección!!. Combatamos este virus mundial con responsabilidad, mucho amor y buena energía!

Ilustraciones tomadas de Internet
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