Miedo a los Cambios

31 enero, 20200
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En la vida todo cambia, lo único seguro es la impermanencia y la transformación. Si lo piensas, tú ya no eres la misma persona que ayer en el almuerzo, algo cambió y te transformó. Aun siendo conscientes de esas pequeñas y grandes transformaciones que ocurren a cada momento, existe un miedo generalizado al cambio.

Un cambio implica alterar el statu quo, significa un desafío a los paradigmas, a un cambio en la rutina y eso muchas veces produce angustia y stress. Lo cierto es que el cambio es una constante, por tanto debemos entrenarnos para manejarlos de manera positiva, como parte de nuestra evolución

Los cambios no deberían ser complicados, pero cuando hay resistencia todo es más difícil. Todos los cambios desafían creencias arraigadas, como el miedo a:

  • Lo desconocido: aterra no saber qué viene después de ese cambio, las consecuencias, el posible fracaso…, todo esto produce incertidumbre y estrés.
  • Las pérdidas: las personas se acostumbran a situaciones, momentos, personas etc, cuando el sentimiento de arraigo esta tan marcado cuesta dejar ir proyectos, relaciones, ideas, etc.
  • Las dudas: los cambios representan renovación y caminar sobre un terreno desconocido; si la autoestima es endeble, las dudas llegaran y paralizará el ímpetu de enfrentar nuevos retos.

Para aceptar la inevitabilidad del cambio y el miedo que produce, debemos abrazar las emociones relacionadas a esta transformación, sin reprimirlas, pues esto sólo aumenta la resistencia al cambio.

Nuestro cerebro siempre va a buscar la ruta del menor esfuerzo, el atajo que simplifique las cosas, por esta razón  crea paradigmas, creencias y rutinas. Cuando aparece una situación que rete la rutina establecida o lo que está  bajo control, llega el miedo y resistencia al cambio. La primera reacción será aferrarse a lo conocido, ya sea a través de la negación radical a lo nuevo, boicoteando la vivencia o asumiendo un papel de víctima. Todo esto no son más que los diferentes rostros del miedo.

El miedo al cambio es natural, pero lo que si puedes controlar es la forma en que aceptas y trabajas con esa emoción. El cambio debe entenderse como un paso hacia adelante, una forma de evolucionar para pasar al siguiente nivel. Para ello debes considerar:

  • Vive el miedo con plenitud, no reprimas tu llanto, confusión e incertidumbre. Reconoce en todas las emociones que te invaden, pero no te aferres a ellas.
  • Identifica de dónde viene la resistencia, esa creencia que desafía ese cambio.
  • Concéntrate en los aspectos positivos, no pienses en el fracaso porque solo te limitará.
  • Promueve el cambio de rutinas permanentemente, sal a caminar, a tomar café; así te prepararás para los cambios y los asumirás como experiencias positivas.
  • Concientízate acerca que lo que incomoda no son los cambios, sino las transiciones; pero todo pasa y debes tener paciencia y asumirlo como parte de tu camino hacia el siguiente nivel.
Ilustraciones tomadas de Internet
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