Post del Perdón

12 junio, 20180
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Hoy mientras disfrutaba de un delicioso té de frutas en una cafetería escuché una frase que llamó mucho mi atención; una mujer joven le decía a otra: “Yo perdono, pero jamás olvido”; me quede pensando durante mucho tiempo en esas palabras porque pareció una frase con mucha carga energética, así que estuve reflexionando al respecto y decidí este post del perdón.

¿Qué es perdonar? ¿Quién soy yo para perdonar? ¿A quién debo perdonar y a quién no?

Desde mi perspectiva, perdonar se trata de aprender a dejar ir, de  cerrar capítulos del pasado, de quitarle poder aquello que nos quita la paz. Es tener el valor de soltar el control y simplemente no tener en cuenta aquello que nos lastima. Es un proceso de sanación, de curar las heridas, de volver a creer, de recuperar la esperanza, de reconectar, de redescubrirnos; con profunda apreciación, abriendo el corazón para amar y compartir.

En este proceso, pueden removerse viejos temores e inseguridades, pero es importante confiar en que tenemos todas las herramientas que hemos aprendido a cultivar para nuestro bienestar, para ejercer nuestro autocuidado y reafirmar nuestra autoestima. Es cierto que la vida nos presenta desafíos que ponen a prueba nuestro valor personal, pero dependerá de nosotr@s cómo reaccionamos ante ellas. Cuando nos enfrentemos a una situación que nos ponga a prueba, es importante asumirla como una oportunidad de evolución.

La clave del perdón radica mirar la belleza y virtud interior de las personas; considerando que es posible que las personas hieren es porque alguna vez fueron heridas;  y aunque algunas acciones pueden ser terribles e inexcusables, los perpetradores de tales acciones no deben quedar para siempre definidos por sus errores. Podemos encontrar un espacio de entendimiento y perdón; tengamos en cuenta que todos cometemos errores y tenemos derecho a enmendar.

Volviendo a la frase “perdono, pero no olvido”; creo que es importante perdonar y olvidar, no necesitamos un recordatorio permanente de algo que nos lastimó; porque eso no nos dejará avanzar, aprendamos a pasar la página y empezar de nuevo. En este punto tal vez estés pensando que es importante no olvidar para no sufrir nuevamente o para no volver a confiar en quien no se lo merece. Perdonar es liberarnos de resentimiento, ira, rencor y demás sensaciones negativas; esto no quiere decir que tengamos que volver a construir una relación cercana con quien nos lastimó; solo quiere decir que dentro de tu corazón no hay nada negativo hacia esa persona o situación. A veces tomar distancia es la mejor decisión. Cultiva la sabiduría y el coraje de perdonar sinceramente como un acto de amor hacia ti, libérate de toda energía negativa y continua con tu evolución.

Ilustraciones tomadas de Internet
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