¿Qué significa vivir en plenitud?

Muchas veces pensamos que queremos alcanzar la plenitud en distintas áreas de nuestra vida o en nuestra vida en general. Aunque cuando lo pensamos y suspiramos anhelando aquello que imaginamos que está muy lejos de donde estamos. En realidad, para vivir en plenitud solo hace falta asumir el liderazgo en tu vida. Tienes la visión, tienes los recursos, ahora te toca hacer el compromiso de entregarte al proceso de construcción o creación de esa realidad. Este es un momento en el cual te toca probar que mereces lo que deseas, así que haz el esfuerzo necesario y que esté a la altura de lo que quieres ganar. No se trata de agobiarte en el proceso, sino de hacer un esfuerzo inteligente, estratégico y tomar acciones consistentes, para construir tu visión.

Vivir en plenitud es conectar con la seguridad en ti y tu capacidad creativa que se expresa en todos los ámbitos de tu vida. Es conectar con la consciencia de abundancia y protección infinita, de amor incondicional. Te dejo algunas ideas que te pueden ayudar a potenciar tu visión de vivir en plenitud:

1.  Ama tu cuerpo. Tu cuerpo es prestado. Al final de tu vida, no puedes llevártelo contigo. Así que trátalo con cuidado mientras lo tengas. Es tu posesión más valiosa. Trátalo como un regalo, un recurso que puedes utilizar para aprovechar al máximo la vida.

2.  Lo que hagas con tu vida depende de ti. Es tu elección qué hacer, cómo sentirte y qué crear con lo que tienes. Imagina tu vida como un lienzo; depende de ti llenar ese lienzo con las cosas y las personas que más te importan.

3.  Aprende de todo lo que te pasa. Permite que las circunstancias que estas viviendo hoy te muestren facetas de ti no exploradas, y que la visión que tienes de ti también puede ser mucho más expansiva, creativa y dinámica que lo que habías creído hasta hoy.

4.  Practica el desapego. La vida es dinámica, siempre en constante cambio y por lo tanto, adaptable. Por eso, aceptar la transitoriedad de las realidades nos ayuda a practicar el desapego y, de esa forma, vivir con más consciencia el momento presente, sin perdernos en el pasado o en el futuro.

5. ¡No te rindas! Está garantizado que se pondrá duro, pero no estás sol@ en esto. El sufrimiento es parte de tu misión. Aprender ecuanimidad y paciencia ayudará mucho. No te impacientes si encuentras desafíos en el camino, si te frustra el proceso que toma más de lo que esperas. Busca la manera de desapegarte emocionalmente de tus dificultades, para que sea más liviano y simple para ti sostenerte mientras perseveras en superarlas. Este desapego emocional te dará la perspectiva para encontrar soluciones creativas e innovadoras, que de otro modo no habrías considerado.

7.  Cada elección te lleva por un camino diferente. No hay un camino correcto o incorrecto, cada camino que tomas es una elección y te llevará a alguna parte. Incluso si sientes que no es el camino para ti, y tienes que volver al principio de nuevo. Es una ilusión. No eres la misma persona porque cada decisión te cambia.

8.  Todos somos iguales (¡pero diferentes!). Dentro de otras personas hay un elemento que está dentro de ti según un principio holográfico. Si odias demasiado algo, quizás estés rechazando esa parte de ti. A esto lo llamamos nuestra “sombra”.

9.  Aprende a aceptarte, incluida tu sombra. Cuando reprimes o rechazas una parte de ti, te sentirás atrofiad@. En la madurez viene una mayor realización de quién eres. Si te vas a comprometer con algo, que sea con algo auténtico para ti. No importa si no calza con expectativas de otros o incluso con lo que tú misma pensabas que querías hace un tiempo. Ahora que te estás escuchando cada vez más fuerte, es momento de entregarte con mayor foco, dedicación y energía por completo a la tarea de construir y desarrollar maestría en aquello que quieres vivir como tu realidad.

10.  Lo más importante es amar. El amor lo es todo. Suelta las expectativas de lo que “debería ser” y acepta tus circunstancias presentes con humildad y amor propio, con compasión. Así podrás darte cuenta que no estás sola como crees, comenzando a sentirte distinto y si realmente lo estás, la aceptación te dará la libertad emocional para hacer algo al respecto y abrirte a reconectar con otros. Practica la apreciación de tu vida

11. ¡Disfruta del viaje! No te preocupes por las cosas pequeñas. La vida es uno de los mejores viajes imaginables. No apruebas ni repruebas; también puedes disfrutar del viaje y, por cierto, no es necesario que te tomes la vida tan en serio. Al final todos “pasan”…

Dulcinea
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