Sonidos Mágicos

8 octubre, 20140
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CUENCOS CUARZO Y TIBETANOS

Disfruto mucho del silencio, pero también aprecio las virtudes del sonido, de las palabras y de la música. El sonido es parte de nuestras vidas, desde los latidos del corazón, respiración y demás vibraciones que nos conectan con el exterior y hasta con lo divino. Uno de los sonidos más hermosos que he oído es el de los cuencos tibetanos, creo que es mágico porque siento que puede abstraerme y relajarme, logrando equilibrar el plano físico, mental y emocional. Me transporta a un estado de relajación profunda y logra alejarme de los problemas cotidianos; logra conectarnos con nosotros mismos.

Los cuencos tienen su origen en la tradición pre budista chamánica. Nacieron en la India en tiempo de Buda Shakyamuni, el histórico Siddhartha Gautama y se introdujeron en Tibet por el venerable maestro Padmasambhava, alrededor del siglo ocho después de Cristo. Los cuencos se propagaron por toda Asia, alcanzando países del lejano oriente como China, Japón y Corea.
Antiguamente se fabricaban con aleación de bronce compuesta por dos únicos elementos, el cobre y el estaño; después, los artesanos añadieron un poco de hierro y cada vez se unían otros metales, hasta llegar a siete, en relación con los siete planetas celestiales en la astrología tibetana. Hoy en día, la mayor parte de cuencos se realiza con la fusión de cinco metales, y esto hace que, a diferencia de los antiguos, el sonido sea menos largo y por lo tanto menos persistente.

cuencoss1

El propósito de estos instrumentos es reproducir de forma perfecta el sonido sublime del mantra Aum, representado por la sílaba Om, que en resumen es la esencia de cada mantra sagrado hindú y budista, considerado como el sonido primordial capaz de llegar a la iluminación, única oración con la que puedes estar en presencia de Dios.

Los cuencos tibetanos tienen un gran valor simbólico; se pensaba que la parte cóncava representara la sabiduría consciente de la existencia de la vanidad, mientras que el badajo para tocar era la misma vanidad. Cada cuenco tiene un sonido particular, según los metales usados distintos, espesor de fusión, espacio; pero también depende del estado emotivo y físico y psíquico de quien toca, eso se debe al hecho que cada persona tiene su propio equilibrio sensible.
Cuando se percute un cuenco tibetano, se crean fuertes vibraciones que se propagan a lo largo del brazo y se difunden rápidamente por todo el cuerpo, masajeándolo en profundidad. Recordemos que el cuerpo humano es un conjunto de vibraciones y de ondas. Los órganos sanos vibran con la frecuencia justa y están “bien afinados”, mientras que los enfermos tienen una frecuencia alterada. Es por este motivo que el ultrasonido se utiliza en tratamientos fisioterapéuticos.

Las vibraciones atraen la frecuencia armónica original y estimulan el cuerpo que, al entrar en sintonía con la frecuencia de los cuencos, vuelve a encontrar por sí mismo sus propias frecuencias armónicas. Guiado por estas vibraciones, el cuerpo se une a las ondas vibratorias primordiales. Hoy los cuencos tibetanos tienen un uso tradicional y terapéutico, se usan en terapias de relajación, en el yoga y en todos los métodos de alineación energética.

sonidos terapeuticos

Otra terapia mágica del sonido, de la que me gustaría hablarles es la de los Cuencos de Cristal de Cuarzo, que se crearon a partir de la década de los años 60. Se fabrican haciendo girar partículas cristalinas de silicio en un molde con forma de cuenco. El silicio empleado es cuarzo puro y proviene de varios yacimientos de los Estados Unidos.
Los cristales de cuarzo pueden vibrar u oscilar de una forma regular y tienen una estructura molecular interna en espiral (muy similar a la del ADN); esto hace que los cuencos de cuarzo tengan unas propiedades sonoras únicas. Producen una onda sinusoidal pura y crean un sonido multidireccional que se expande hasta un kilómetro de distancia y que puede durar varios minutos antes de extinguirse. “El sonido parece que va a un oído, luego al otro, luego detrás, más tarde parece que viene del suelo. Es un soundround auténtico, un sonido envolvente natural, que pasa a través de nuestro cuerpo y lo hace vibrar.

Las vibraciones producidas por los cuencos de cristal de cuarzo activan nuestras células. Su sonido envuelve el cuerpo como una ola, proporcionando una experiencia similar a un masaje enormemente sutil o a una profunda y serena meditación. La finalidad  es inducir a estados de relajación profunda ayudándonos a mejorar nuestra salud.
La terapia con Cuencos de Cristal de Cuarzo es parte de la medicina vibracional. Esta basada en el principio de que todo en el universo es vibración en diferentes frecuencias que estructuran la forma o materia. El humano que resuena en frecuencias de salud, se mueve dentro de este equilibrio universal. Los órganos, el sistema óseo, meridianos y generadores (chakras) vibran en diferentes sonidos, que todos unidos modulan una vibración conjunta armónica perfecta.

cuencos cuarzo
Los cuencos producen vibraciones mágicas que nos ayudan a relajarnos, armonizar nuestro interior y proyectarlo en el exterior, aliviar nuestros stress y controlar la ansiedad. Nos permiten mejorar nuestra concentración y promueve nuestra creatividad. Mejora nuestra visión (física, mental y espiritual), equilibra nuestros hemisferios cerebrales, fortalece nuestro sistema inmunológico. Aumenta nuestra energía y estimula nuestra buena actitud.

Me ha encantado contarte un poco acerca de mis instrumentos favoritos, de estos sonidos mágicos; así que si te ha interesado el tema y tienes oportunidad de disfrutarlos, comprobarás que causan un efecto especial!!

Fuentes:
– «El libro de la Terapia de Sonido» Olivea Dewhurst – Maddock
-Sonidos Terapéuticos
-Imágenes tomadas de Internet

 

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